Estrenando curso de escritura

En el que os cuento acerca de mi naturaleza creativa y cómo he terminado queriendo escribir novelas.

Hmmm… He estado repasando las entradas del blog y parece ser que no he comentado nada acerca de mis aspiraciones como escritor. Sí, bueno, colgué un relato, pero no he dado ningún tipo de explicación al respecto. Aquí va.

Desde muy pequeño me he sentido atraído hacia el arte. Al principio me atrajo mucho el dibujo y aprendí a hacerlo calcando los manga de Dragon Ball. Con el tiempo mejoré lo suficiente como para poder copiarlos. Después apareció la necesidad de contar historias y comencé a dibujar mis propios cómics usando personajes de la serie. Finalmente, mis cómics empezaron a ser protagonizados por personajes de cosecha propia. Pero también me llamaba la atención el mundo de la escritura. Mi madre me enseñó mecanografía y no se me ocurrió mejor forma de practicar que intentando escribir mis propias novelas. Las fui abandonando todas porque después de un buen puñado de páginas me daba cuenta de que eran demasiado parecidas a algo que había leído.

A medida que fui creciendo, quise poder contar mis historias mejor. En cuanto pude, me apunté a un curso de ilustración y cómic. Aunque terminé abandonándolo, decepcionado, al poco de empezar el segundo año, aprendí cosas interesantes. Me compré libros para aprender acerca de narrativa, anatomía, composición, perspectiva… Pero muchos de ellos no los llegué a abrir. Me daba mucha pereza tener que “estudiar” todo aquello para poder hacer mis cómics bien. Y, pecando de demasiado perfeccionista, no quería dibujar mi “obra maestra” hasta que no pudiera hacerla lo mejor posible. De modo que ni aprendía la teoría ni practicaba para ser mejor.

Llegó un momento en que me agobié pensando que no tenía suficiente tiempo para dibujar y decidí dejar apartado mi intento de dibujar cómics y cambiar el formato de mis historias. Un poco influenciado por Kenny Ruíz, que mientras me firmaba uno de sus manga de Dos Espadas me sugería probar a escribir guiones de cómic y que fuera otro el que los dibujara. No era mala idea, pero no conocía a ningún otro dibujante lo suficientemente bien como para proponer una colaboración, así que pensé que quizá era el momento de retomar la escritura de novelas.

Durante la pasada primavera estuve asistiendo a un taller de escritura. Y me picó el gusanillo. Conocí a gente encantadora y aprendí algunas cosas, pero lo único que escribíamos eran micro cuentos y yo quería aprender a escribir novelas. Es un formato muy distinto y la forma de escribir difiere demasiado. Así que, viendo que en ese taller no iba a aprender lo que yo quería, terminé tomando la decisión de cambiar de escuela y asistir a un curso centrado en escribir novela.

Empecé este jueves y pinta bien. En las próximas semanas empezaré a escribir mucho más, dado que nos van poniendo “deberes”. Iré colgando esos ejercicios por aquí, para quien quiera leer lo que tenga que decir. A ver qué os parece; espero que os guste. Si es que alguien me lee…

Pero antes de compartir los escritos que haga para este nuevo curso, voy a repasar los que hice para el taller y colgaré aquí los que me parezcan medianamente buenos. Aunque de momento sólo se me ocurre uno.

¡Nos vemos!